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¡Bienvenidos al blog de Icónica!

Muchos (al menos tú) os estaréis preguntando qué es Icónica. Es la misma pregunta que me he hecho yo durante mucho tiempo. La verdad es que estoy cerca de poder contestar… la respuesta corta podría ser «icónica eres tú»  o «me gusta cuando icónicas porque estas como ausente». Pero sí, es una pobre respuesta basada en poemas plagiados que podrían traerme problemas legales. Icónica es esta historia que empieza aquí y no soy bueno dando respuestas cortas: 
Sé que en este mundo de las prisas, en este mundo de la mala leche que se me pone cuando me paran a hacer una encuesta, en este mundo de las lecturas de 140 caracteres… este texto ya puede parecer el inicio del Quijote y no precisamente por su calidad literaria. 
Todavía no golpees la pantalla, cuenta hasta 10. Perdemos el tiempo casi todo el tiempo, pero nos irrita enormemente que nos lo hagan perder y es que el tiempo es de cada uno y cada uno lo pierde como quiere. Después de esta pausa zen de 10 segundos perdidos, te ánimo a que siga…

Capítulo 2. La cinta transportadora.

El día que decidió ser quien es muchos le dijeron que era tarde para diseñar cohetes, tarde para ponerlos en funcionamiento y tarde para tripularlos sin morir en el primer intento. No era una tarea difícil sino imposible, pero todo en algún momento fue imposible hasta que alguien o Dios o la absoluta casualidad hicieron rectificar esa afirmación. ¿Qué hacemos aquí? la vida sin ir más lejos, una organización de miles de millones de moléculas que conforman un ser consciente de sí mismo y de todo lo que le rodea, si nos lo hubieran dicho antes de existir… literalmente no nos lo hubiésemos podido creer; aparentemente es un evento imposible, pero aquí estamos posiblemente. Cuando te apasiona lo que haces el tiempo es relativo, que se lo pregunten a Einstein que formuló la teoría de la relatividad sin dejar de trabajar en una oficina de patentes y siendo padre primerizo ese mismo año. Si empleas tu tiempo en ser quien quieras ser probablemente algún día lo seas, nunca es tarde para ser aquello que quieras. La única oportunidad que tenemos en la vida para vivirla es esta.
A menudo nos dejamos llevar en la cinta transportadora que nos convierte en personas sospechosamente parecidas, saltar antes de que te etiqueten y ser una botella diferente es una decisión complicada, te arriesgas a perderlo todo, pero si no saltas… te arriesgas a ser quién nunca quisiste ser. Somos libres de decidir, emprender un nuevo camino y no tener miedo del miedo fue lo que eligió el cosmonauta. Todo lo desconocido da miedo, por eso hay que acostumbrarse, él ya solo tiembla para entrar en calor. 
El futuro se construye desde el presente, todo es incierto si cierras los ojos, pero cuando tú haces tu camino con cada gotita del presente, el futuro llega y a menudo coincide con el que te hubiera gustado encontrar. Fijarte una meta y sólo conformarte con alcanzarla es lo que hicieron todos los grandes genios de la historia y aunque nuestro cosmonauta no fuera ni por asomo un genio… sus ganas hicieron de talento. 







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