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Mostrando entradas de julio 20, 2018

¡Bienvenidos al blog de Icónica!

Muchos (al menos tú) os estaréis preguntando qué es Icónica. Es la misma pregunta que me he hecho yo durante mucho tiempo. La verdad es que estoy cerca de poder contestar… la respuesta corta podría ser «icónica eres tú»  o «me gusta cuando icónicas porque estas como ausente». Pero sí, es una pobre respuesta basada en poemas plagiados que podrían traerme problemas legales. Icónica es esta historia que empieza aquí y no soy bueno dando respuestas cortas: 
Sé que en este mundo de las prisas, en este mundo de la mala leche que se me pone cuando me paran a hacer una encuesta, en este mundo de las lecturas de 140 caracteres… este texto ya puede parecer el inicio del Quijote y no precisamente por su calidad literaria. 
Todavía no golpees la pantalla, cuenta hasta 10. Perdemos el tiempo casi todo el tiempo, pero nos irrita enormemente que nos lo hagan perder y es que el tiempo es de cada uno y cada uno lo pierde como quiere. Después de esta pausa zen de 10 segundos perdidos, te ánimo a que siga…

Capítulo final. El lanzamiento.

De repente un día llamaron a la puerta… la destapió y no era nadie, era algo peor que alguien… era el día 20 de Julio. Le pilló de sorpresa, con los ojos hinchados y las marcas de la sábana en la cara. El sol le cegaba, miró al cielo entre las ranuras de sus parpados, y por un instante sintió pena de tener que irse de la Tierra para cumplir su sueño.

El día del lanzamiento, esperaba que toda la calle estuviese atestada de gente, que la prensa se hubiera hecho eco de su hazaña, que a su paso se tuviese que abrir un pasillo entre la muchedumbre cual Moisés dividiendo las aguas al caminar. Fama, confeti y carteles de “te queremos, no te vayas”. No había nadie. Una planta rodadora del desierto se cruzaba en el horizonte con recochineo, era 20 de Julio, la chicharra cantaba y sus vecinos estarían en Benidorm.

De repente vio a lo lejos una silueta muy pequeña, de esas siluetas que te preguntas cómo puede albergar a una persona con todos sus componentes. Era su madre.

       —Son malas fecha…

Capítulo 5. Grandes remedios.

A grandes males, grandes remedios. No era viable despegar al espacio y regresar cada cinco minutos al invernadero para rellenar la bombona de oxígeno.
Le dio la vuelta al problema y encontró la solución. Si el oxígeno lo producía el invernadero, y el invernadero se alejaba a medida que el cohete avanzaba, la solución sería que cohete e invernadero coincidieran en el mismo espacio-tiempo. Dividió el plano de la nave en dos: salita de estar y jardín. Abonó la parte correspondiente del cohete, y en una primera tanda plantó lechugas, pepinos y pimientos de Padrón… luego volvió a acordarse de sus preciadas anchoas y de lo bien que maridan con los tomates, y le sobraba un huequecito para plantar una parra de uvas y poder hacer vino cósmico.
La idea de la bombona no la desechó, se la llevaría para las exploraciones fuera del cohete. Al margen del oxígeno con su huerto también conseguiría una dieta más variada, y le daría un toque hipster a la misión.
Con un sistema de espejos y su telescopio co…